Este cuenco ha sido cuidadosamente elaborado a mano por nosotros, y su mantenimiento es muy sencillo. Para garantizar su durabilidad, evita dejarlo caer o exponerlo a impactos. La superficie exterior es porosa, por lo que se recomienda mantenerlo alejado de aceites o líquidos que puedan mancharlo. Sin embargo, su interior esmaltado te permite usarlo con total confianza para contener cualquier tipo de contenido. Para limpiarlo, simplemente lávalo a mano con agua y jabón o colócalo en el lavavajillas. Todos nuestros esmaltes son libres de plomo.