Se trata de una pieza de cerámica: una caída o un golpe pueden dañarla, y los fragmentos rotos podrían causar cortes.
Recomendamos lavarla a mano para conservarla mejor, aunque también es apta para lavavajillas.
No está pensada como un juguete; una vela encendida puede atraer la atención de niños o mascotas, por lo que sugerimos mantenerla fuera de su alcance, especialmente mientras esté en uso. Evita colocar materiales inflamables cerca mientras la vela esté encendida o durante el encendido. Enciéndela siempre con calma y cuidado, ya que el fuego puede causar quemaduras.